martes, 11 de agosto de 2009

White Hall, Mall, Movies, Michigan's Adventure, Holland y Buffet

Pasamos la mañana en lo de Sarah “chilling” y al mediodía comimos la pizza que había sobrado del día anterior.

A la tarde llegó Charity, amiga de Sarah de la infancia, y fuimos a recorrer Whitehall, o más bien el centro de este poblado, ya que Sarah vive en las afueras de él. Es pintoresco y se ubica a la orilla del lago White lake, que se comunica con el lago Michigan. De ahí fuimos a Meijer, un enorme hipermercado estilo Wal-mart ya que 1) como siempre, yo quería conocer y 2) las chicas necesitaban comprar los ingredientes para preparar unas “puppy chow” (cereal bañado de chocolate con crema de maní y powder sugar) para cuando miremos la peli que estábamos por alquilar. Para eso fuimos a Family video, una especie de Blockbuster.

Devuelta en lo de Sarah, Carol nos había preparado para la cena unas Rice Crispy Chicken y puré de papas. Este es el primero de una serie de deliciosos almuerzos que nos prepararía la madre de Sarah, y tengo que darle la razón a Sarah y concluir que es una muy buena cocinera.

Una vez preparadas nuestras puppy chow, nos sentamos en el sillón del living a ver la peli. Charity se quedaba a dormir y al otro día esperábamos al novio que vendría a visitarla.

Al otro día hubo más chilling por la mañana, y bastante yo-leyendo-mi-nuevo-libro-de-glen-beck-un-analista-político-conservador-buenísimo-de-estados-unidos. Al mediodía Carol y Jim nos sorprendieron con un delicioso desayuno norteamericano, que consistía de: bacon, huevos revueltos, salchichas tipo alemanas, tostadas con dulces caseros, panqueques y waffles. Estas cosas a mi me ponen contento aunque note que leer mi blog a uno le puede causar hambre.

Llegó el chico de Charity por la tarde y el plan, impulsado por mí y mi insistencia, era ir al “mall”, esos centros de consumo americanos. Aquel era muy grande, pero cuando uno ya pisó Wal-mart, no quiere saber nada de otros lugares. Los precios no eran tan accesibles, pero encontramos un local de libros de segunda mano que estaban muy baratos. Después hice mi obligatoria parada por los locales de golosinas para hacer desgustación (todo un asunto científico sin embargo). Pese a que mi estómago es un porfiado que se niega a subir peso, lo he logrado doblegar durante esta estadía en el país del norte (y la comida).

Antes de volver a casa visitamos la high school (secundaria) de Sarah, y saqué muchas fotos para cuando vuelva poder decir cosas como “vez! así tendrían que ser las nuestras”.

Ya en lo de Sarah nos sentamos para comer la cena. Había mucha expectativa (por lo menos de mi parte) porque íbamos a comer tacos y comida mexicana. Probé la quesadilla y “dip” con nachos. El “dip” es pollo con salsa picante, bastante picante. Al parecer los argentinos no se la bancan con la comida mexicana. Traté de dejarnos bien parados muchachos.

El plan para la noche era ir al cine con Charity y Rich (o Kirk, como Sarah lo llamaba por equivocación; Kirk era el exnovio de Charity). En el cine también hay free-refills, y a uno lo pone de buen humor terminar el vaso de gaseosa y, previa ida al baño, volver a ver la peli con uno nuevo. Otro “highlight” del cine fue la entrada: 2.50, aparentemente porque la película era vieja.

Estaba anunciado tormenta para la noche, así que los chicos estaban apurados por partir. Resulta que no bien se subieron a sus respectivos autos (si, los americanos tienen un auto para cada uno) se largó con todo. Refusilaba como loco (para los porteños que no conocen el léxico del far far interior: refusilo es relámpago) y llovía igual, y no se nos ocurrió mejor idea que salir al jardín a disfrutar de la lluvia y el espectáculo en los cielos. Al día siguiente nos enteramos de que los fuertes vientos hicieron destrozos por toda la zona, y muchísima gente quedaría sin electricidad por varios días. En lo de Sarah se quebraron varias ramas gruesas de algunos árboles.

Al día siguiente iríamos a la iglesia de Sarah y ella hablaría sobre su experiencia en el summer project en argentina. La cuestión es que por la tormenta ellos se quedaron sin electricidad también y la celebración se canceló. Resultado: más chilling out por la mañana. Al mediodía Sarah se resignó a llevarme a comer a Lee’s, un lugar de comida rápida donde ella había trabajado, el cual asegura tiene mejor comida que KFC (Kentucky Fried Chicken) que era la otra opción dentro del mismo estilo de comida. Nos acompañó Betsy, la hermana de Sarah. Lee’s, aprobado. Volvimos a lo de Sarah (todo, pero todo requiere un mínimo viaje en auto) a digerir (hablo en plural para no escracharme siempre por comer tanto). Bueno, en realidad queríamos esperar hasta las tres de la tarde para ir a Michigan’s Adventure, el único parque de diversiones de Michigan y en el que trabajan Sarah y la hermana. Está casi pegado a lo de Sarah, por cierto. El día era perfecto porque estaba caluroso y había humedad, y este parque tiene muchos juegos acuáticos. Para cuando nos dispusimos a pasar a la zona acuática, negras y amenazantes nubes se acercaban y se empezó a levantar un viento fresquito. Por supuesto después empezó a lloviznar levemente. Con esto y todo, nos subimos a casi todo, pero como después empezó a refusilar se suspendieron varios juegos como las montañas rusas que, obvio, teníamos que dejar para el último.

Con la sensación de que me perdí algunas de las mejores atracciones del parque, volvimos a lo de Sarah y llegamos justo para la cena. Habían llegado también la hija de Jim y su esposo (los muchachos americanos se casan temprano), que viven en Carolina del norte. Fue una cena muy rica y alegre, y una de las principales atracciones era ver como Kevin superaba la prueba de comer un jalapeño entero. Después de la odisea, recibí la aprobación de Jim (aparentemente él había comido también, con la diferencia que no tenía preparado leche y papas para sobrevivir).

He aquí los dilemas que a uno se le presentan en la vida: la madre de Sarah había preparado unos increíbles postres. Sin embargo, al terminar de cenar eran las ocho, con lo que teníamos una hora entera para volver al parque y disfrutar de las montañas rusas ya que el tiempo había mejorado. Le eché una última mirada de deseo al postre y me fui a bajar la comida a las montañas rusas. La primera a la que nos subimos fue alucinante, y según datos de Betsy, la novena mejor del mundo. El día, entonces, se coronó con una triunfante vuelta del parque y una embestida sin piedad contra el postre.

Ayer no sabíamos bien que hacer y decidimos visitar Holland, un pueblo cerca de Muskegon con mucha descendencia neerlandesa y que en primavera tiene un festival de tulipanes. En el camino pedimos comida para llevar en Wendy’s. Si todavía no la sacaste, el objetivo es comer en todos los locales de comida rápida durante el viaje.

Volvimos y una vez que Carol llegó del trabajo, fuimos toda la flia a comer a un buffet. La familia de Sarah creó que también se entusiasmó con la idea de hacerme probar la mayor variedad de comidas americanas.

Bueno me cansé, eso es todo por ahora, hasta el próximo posteo.

PS: Ya me llegó la cámara, ahora nadie me va a detener.

5 comentarios:

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  3. son early birds tasi! asi se llaman los q comen tipo 5/6 pm , y los late birds son los q comen tipo 7pm.
    che kevin mandame un mail cuando llegas a q hora q aerolinea el numero de vuelo q te mando a q te vayan a buscar asi no tenes probelemas!
    y de paso tambien te buscamos nosotros a la salida de ezeiza

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  5. Qué tal Kev, cómo va todo?

    Espero sigas conociendo más lugares y tomando muchas fotografías, se disfrutan los relatos muy a tu estilo.

    Y para, que la comida mexicana, solo se prueba de verdad en el país de origen, ya verás..

    Espero estes muy bien y que bueno que los viajes no te falten :D

    Un saludo

    PD: Recuerda a tu vieja amiga de vez en cuando ;)

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